La seguridad es lo primero en el Sella
El descenso del Sella es muy seguro, pero no deja de ser una actividad en un medio natural. Volcar la canoa no es habitual, pero es una posibilidad real (¡y a menudo divertida!). Estar preparado es la clave.
Cómo evitar volcar
- Lee la V del río: En los rápidos, el agua forma una "V" apuntando río abajo. La parte más oscura y lisa dentro de esa "V" es el canal profundo y seguro por donde debes meter la canoa.
- Cuidado con los árboles: Evita remar cerca de las orillas donde haya ramas caídas o troncos. La corriente puede empujarte contra ellos y hacerte volcar.
¿Qué hacer si vuelcas?
Si la canoa se da la vuelta, no entres en pánico. El agua en verano apenas cubre por la cintura en la mayoría de los tramos.
- Sujeta tu pala: Es lo más fácil de perder y lo más necesario para continuar.
- Ponte de pie o flota boca arriba: Si no haces pie, ponte boca arriba con los pies apuntando río abajo para que amortigüen cualquier choque con piedras, dejando que el chaleco salvavidas (¡que siempre debes llevar puesto!) te mantenga a flote.
- Lleva la canoa a la orilla: No intentes vaciar la canoa llena de agua en medio del río. Cógelas por un extremo y arrástrala hacia la orilla o una playa de piedras. Allí, entre dos personas, podréis darle la vuelta para vaciar el agua y continuar la aventura.